
Mike Patton representa para nosotros, los cumpa, los mutantes, los amigos, lo mas cercano a una verdadera estrella, actualmente hablando, claro está. Yó considero a Cab Calloway el mejor
de todos los tiempos. Cab tenía todo lo que tiene que tener una persona para sobresalir en un escenario, a llamarse swing, voz, onda, muy mucha onda, buen vestir, la seguridad necesaria para llevar al público. Pero Cab murió hace un tiempo ya, y nos queda Miguelito.
Es sorprendente el magnetismo que repele, es raro cómo nos hizo callar a todos, cómo nos puteó a todos. Tiene tanto porte y tanta percha que no habrá nadie capaz de llevar un traje crema estilo Don Johnson en Miami Vice, con una rosa en la solapa incluida, nadie nunca mojará a tantas MUJERES con una dedicatoria de canción. Seguramente el lector piensa que sueño con que Mike me empale durante toda una noche con toda su furia, pero nó. Hablo desde la mas tonta envidia, que es la del espectador de rock, aquel que sueña con ser él, aquel que sueña realmente con tener la suerte de estar en un escenario y rockear y bajar y tener un haren a su disposición. Hablo desde la envidia del magnetismo. Una admiración única. Y muy estúpida, por cierto.
Ahora bien, Faith No More es también, cómo lo bien lo dijo la concubina, "mi idea del rock", mi concepción de lo que debe de ser el rock, una banda sólida, que no es virtuosa (porque vamos viejito, los rockeros no tienen que ser virtuosos, tienen que rockear), canciones que se te pegan directamente al cerebro cómo con la gotita, bases sólidas y sacudidoras de cabezas, himnos heróicos, huevos, furia, y muchísimo mas. Todo eso en feinoumor.
En el camino, todos pedimos dos canciones. Las mías fueron "The gentle art of making enemies", y la otra fue "I started a joke", cover de los Bee Gees. Concedido, y a dormir en paz.
Es sorprendente el magnetismo que repele, es raro cómo nos hizo callar a todos, cómo nos puteó a todos. Tiene tanto porte y tanta percha que no habrá nadie capaz de llevar un traje crema estilo Don Johnson en Miami Vice, con una rosa en la solapa incluida, nadie nunca mojará a tantas MUJERES con una dedicatoria de canción. Seguramente el lector piensa que sueño con que Mike me empale durante toda una noche con toda su furia, pero nó. Hablo desde la mas tonta envidia, que es la del espectador de rock, aquel que sueña con ser él, aquel que sueña realmente con tener la suerte de estar en un escenario y rockear y bajar y tener un haren a su disposición. Hablo desde la envidia del magnetismo. Una admiración única. Y muy estúpida, por cierto.
Ahora bien, Faith No More es también, cómo lo bien lo dijo la concubina, "mi idea del rock", mi concepción de lo que debe de ser el rock, una banda sólida, que no es virtuosa (porque vamos viejito, los rockeros no tienen que ser virtuosos, tienen que rockear), canciones que se te pegan directamente al cerebro cómo con la gotita, bases sólidas y sacudidoras de cabezas, himnos heróicos, huevos, furia, y muchísimo mas. Todo eso en feinoumor.
En el camino, todos pedimos dos canciones. Las mías fueron "The gentle art of making enemies", y la otra fue "I started a joke", cover de los Bee Gees. Concedido, y a dormir en paz.





